Haití, Haití, Haití ….
Si hay una palabra, si hay un lugar, si hay un suceso en estos últimos días.
A veces nos hemos acostumbrado a explicar lo inexplicable, a razonar lo irrazonable, a pronunciar lo impronunciable.
El que haya un temblor de tierra es tal vez irremediable, lo que no debe ser es que sea el país más pobre de latinoamérica. Seguramente, muchos nos habremos hecho una pregunta o tal vez muchas preguntas que a estas alturas no creo que ninguno estemos en disposición de contestar o al menos de querer hacerlo. ¿De qué vale ahora estar recreando el dolor, la pobreza, la malnutrición de los niños/as? ¿




















